El partido entre Serbia y Portugal por las Eliminatorias Europeas rumbo a Qatar 2022 terminó empatado 2-2. En una de las últimas acciones, el árbitro anuló un gol de Cristiano Ronaldo que supuestamente no habría entrado completamente en el arco.

En la calentura del momento, el luso se desprendió el brazalete de capitán del brazo y lo arrojó al campo de juego. Uno de los trabajadores del estadio, lo recogió y lo donó a una organización infantil, que buscaba fondos para un bebé de seis meses serbio, Gavril Durdevic, con atrofia muscular espinal. Necesita 2,5 millones de euros para su tratamiento y operación.

“Cristiano tiró el brazalete a tres metros de mí y la idea se me ocurrió inmediatamente. Podria ser una buena oportunidad, nadie buscó recuperar el brazalete después del partido. La cadena deportiva Sport Klub organizó la subasta tras haber verificado la autenticidad del brazalete revisando las fotos y videos del partido”, dijo el trabajador.

Con tan solo unas horas de ser subastado, el brazalete ya rompió el récord de pujas del país y puesto que se encuentra en el mercado por tres días. El presidente de la organización declaró que llegar al objetivo deseado no será un problema si la subasta se mantiene en el ritmo actual.