Los dos clubes ingleses, Manchester City y Chelsea están a un día de enfrentarse en la final única de la UEFA Champions League. Los de Guardiola llega por primera vez a esta instancia y quieren hacer historia mientras que los londinenses ya han probado la gloria en una ocasión, en 2012 frente al Bayern Münich.

El duelo táctico lo juegan el español Pep Guardiola y el Alemán Thomas Tuchel, para el catalán esta es su tercera final de Champions (la primera en 10 años), ganó las otras dos con el Barcelona de España. Por su parte, Tuchel juega su segunda final consecutiva, en el 2020 llegó a esta instancia comandando al Paris Saint Germain y perdió con el Bayern Münich. Es el primer técnico que logra llegar a años seguidos con diferentes equipos.

Los días previos al encuentro han sido diferentes para ambos equipos. Mientras que los “Citizens” se dieron el lujo de rotar equipo durante las fechas finales de la Premier League puesto que ya tenían el campeonato ganado, los “Blues” tuvieron que darlo todo para poder asegurarse un puesto a la Champions del próximo año en caso de no ganar esta edición.

Es poco probable que se vea un festival de goles en el Estádio do Dragão. El City y el Chelsea tuvieron las mejores dos defensivas tanto en la Premier, en la que permitieron 32 y 36 goles, respectivamente, como en la fase de grupos de la Champions, donde recibieron uno y dos goles, respectivamente. En la fase de eliminación, los dos clubes sólo concedieron en total cinco goles (dos el Chelsea, tres el City) en 12 partidos.

Por otra parte, ambas escuadras le apuestan a la juventud en el ataque, de un lado está el juvenil de 21 años Phil Foden quien ha demostrado tener un olfato goleador nato y una explosividad que ha complicado a más de un rival. Mientras que en la otra esquina se encuentra el joven Mason Mount de 22 años. Mount ha sabido mantenerse en la posición titular a pesar de que el equipo gastó más de 300 millones de euros en jugadores de clase mundial como Kai Havertz, Hakim Zyiech, entre otros.

Puesto a que estos dos equipos se conocen y ambos pueden plantear un partido reservado, no sería raro que se tenga que definir al campeón desde el punto penal. El Chelsea tuvo que llegar a esta instancia en las dos veces que participó en una final, en 2008 cuando perdió con el Manchester United y en 2012 contra el Bayern.