En lo que fue la goleada de 3-0 que Argentina le propinó a Bolivia, un hombre brilló más que el resto, como siempre, Lionel Andrés Messi se lució y se llevó otra pelota para su colección. Los goles cayeron al 14′, 64′ y 88′.

Como era de esperarse, Argentina dominó desde el primer instante y no le dio oportunidad a una Bolivia que trató de aguantar los primeros minutos pero no pudo sostener el 0-0 por más de cuarto de hora. El primer gol llegó desde la zurda mágica del talismán que le pegó desde fuera del área y la mandó a guardar.

El tango argentino siguió durante el resto del primer tiempo pero no se logró aumentar el marcador. Ya en la segunda mitad, otra vez Argentina salió con todo y el momento soñado llegó. De hacer un segundo gol, Messi se convertiría en el mayor artillero en la historia de las selecciones sudamericanas superando a Pelé. Corría el minuto 64′ cuando una jugada colectiva en la que Lionel se conectó con Paredes y este le devolvió la gentileza para que con una gambeta, Messi eluda a dos defensas y quede solo frente al arquero y grite el gol que lo metería en la historia.

Después de eso, Bolivia se resignó a defender y lo hizo bien por unos minutos. Sin embargo, Messi, intratable, tenía otros planes. El ahora 30 del PSG aprovechó un rebote que dejó una bola muerta al borde del área chica y selló lo que sería una noche que no olvidará nunca.

Con este resultado, Argentina se afianza en el segundo puesto de la clasificación con 18 puntos y prácticamente pone un pie en Qatar 2022. Por su parte, Bolivia solo es mejor que Venezuela y se ubica penúltima en la tabla sumando apenas 6 unidades.