La NBA, que se disputa desde 1946, tendrá su primer partido a puerta cerrada. Los Golden State Warriors se medirán mañana ante los Nets de Brooklyn en el Chase Center con los pabellones vacíos.

El estado de San Francisco, hogar de los Warriors, dispuso la semana pasada que, durante los próximos 15 días, todos los eventos que reunan a más de 1 000 personas deben ser cancelados, y que las actividades deportivas serán a puerta cerrada. Al equipo comandado por Steve Kerr le tocó apegarse a las normas: “Debido a las crecientes preocupaciones sobre la propagación del coronavirus, y en consulta con la Ciudad y el Condado de San Francisco, el juego de mañana por la noche contra los Nets en el Chase Center se jugará sin fanáticos. Los fanáticos con boletos para este juego recibirán un reembolso por el monto pagado”, fueron las palabras con las que GSW se pronunció en su cuenta de Twitter.

El equipo, además, detalló que toda actividad programada para desarrollarse en el Chase Center hasta el 21 de marzo, será cancelada o aplazada.

Con la decisión tomada por el equipo, el partido entre Warriors y Nets pasará a la historia tras convertirse en el primer encuentro de NBA en disputarse sin fanáticos.

Por suerte, hasta el 21 de marzo Golden State registra seis cotejos en su calendario de los cuales solo este será en su casa. De no presentarse una prórroga en el lapso, los Warriors volverían a tener a sus fanáticos en la arena para su próximo partido como locales frente a los Atlanta Hawks, el 25 de este mes.

Hasta el momento, en Estados Unidos se registran 1 039 infectados y 31 muertes a causa del coronavirus.