A pesar de su miserable origen, Maradona deslumbró jugando al fútbol. “Se le ven las alas heridas”, dice un compositor. “Gracias a la pelota que me dio más libertades”, dijo él alguna vez.

Tan capaz… un genio en la cancha. “Yo represento para muchos hinchas el pibe que les hubiera gustado ser”.

Una persona de gran corazón y expuesta a los avatares de este siglo. Los compañeros de profesión le recuerdan con amor. Con amor propio y orgullo se sobrepuso a subidas empinadas. Es admirado por el mundo entero. La Universidad de Oxford le nombró a Diego Maradona “Maestro Inspirador” de los que todavía sueñan.

Por sus méritos reales, un personaje, una figura, una persona que influyó en el mundo de nuestra época y perdurará por sobre los prejuicios de espíritus pequeños.

Tantas expresiones de cariño que se mostraron en la despedida de Diego y otras muchas que recorren el mundo a través de las redes digitales: el recuerdo de su maravilloso talento, de sus goles y sus hazañas vivirán por siempre en el corazón de los fanáticos del fútbol.

Hay fiesta en el cielo con la capacidad de Diego Maradona. Sus hinchas afirman que seguirá gambeteando en perpetuidad. Le agradecen por la magia y por todo.

“Gracias por haber jugado al fútbol: eterno Diego”. Descansa en paz.

MPLA

*Título del editorial del libro editado por Clarín en noviembre de 2001, Vida y Magia de Diego Maradona.